DOMUND 2016

octubre 14, 2016 en Noticias por Mariusz

Estamos ahora en la mitad de mes de Octubre que es el mes de la misión. Antes de seguir más adelante, les invito a ver un poco nuestro pasado mes, que era el mes de la Biblia. Era un mes especial para compartir, reflexionar y profundizar la Palabra de Dios. Somos llamados para compartir la Santa Palabra que es fuente de amor, de Paz y de misericordia. La Palabra de Dios nos empuja, nos guía, nos transforma, y nos renueva a ser hombres nuevos que vencemos el mal y levantamos el bien. La Palabra de Dios es inspirativa y motivadora que nos valora en cada rincón de nuestra vida. La Palabra que nos lleva a poner en la práctica el mensaje de amor, de paz y de misericordia.
Nuestro querido Papa Francisco en su discurso durante la Jornada Mundial de Juventud en Polonia 2016, nos habla de la Familia, Juventud y del Perdón que son nuestras prioridades de la misión pastoral.
El Papa Francisco nos invita a convivir en la diversidad, en armonía, en paz y en el amor de Dios Padre Misericordioso. Dijo Francisco, que somos capaces de cambiar la vida y el mundo. Tenemos que construir el puente de la vida en lugar de levantar un muro. Dar la mano, según Francisco en un primer puente que construimos ahora, aquí mismo, y en este momento. La Palabra de Dios nos da la energía positiva a dejar y a salir de nuestro propio sofá, que es un sofá de mentalidad instantánea pastoral, un sofá que demuestra nuestras angustias, inquietudes, un sofá que nos crea tantos problemas, un sofá de pasividad, que nos marca la diferencia y nos hace sentirnos cómodos para no salir a estar unidos con el mundo común.

Los que tengan oídos, que oigan
La Palabra de Dios nos invita a ser OYENTES de la Palabra escuchada. Escucha activa, escucha humilde, escucha fiel y disponible. La Palabra escuchada nos hace eco que transforma la vida, la ilumina y la comparte.
Que quiere Dios de nosotros como Misioneros del Verbo Divino? La pregunta necesita una respuesta concreta, no ilusiones, no solo ideas, y no solo propuestas. (Hablar mucho no cuesta nada).
El tema principal del Domingo Mundial de las Misiones es: LA IGLESIA MISIONERA TESTIGO DE MISERICORDIA. La siguiente, es el mensaje del Domingo Mundial de las Misiones de nuestro querido Papa Francisco.

La misericordia hace que el Corazón del Padre sienta una profunda alegría cada vez que encuentra a una criatura humana, desde el principio, él se dirige también con amor a la más frágiles, porque su grandeza y su poder se ponen de manifiesto precisamente en su capacidad de identificarse con los pequeños, los descartados, los oprimidos (cf. Dt 4,31, sal 86,15,103,8:111,4) Él es el Dios bondadoso, atento, fiel; se acerca a quien pasa necesidad para estar cerca de todos, especialmente de los pobres; se implica con ternura en la realidad humana del mismo modo que lo haría un padre y una madre con sus hijos (cf. Jr 31,20)
EL terminó usando la Biblia para referirse a la misericordia remite al seno materno: es decir, al amor de una madre a sus hijos, esos hijos que siempre amará, en cualquier circunstancia, pase lo que pase, porque son el fruto de su vientre. Este es también un aspecto esencial del amor que Dios tiene a todos sus hijos, especialmente a los miembros del pueblo que ha engendrado y que quiere criar y educa: en sus entrañas, se conmueve y se estremece de compasión ante su fragilidad e infidelidad (cf.Os 11,8). Y sin embargo, El es misericordioso con todos, ama a todos los pueblos y es cariñoso con todas las criaturas (cf. Sal 144.8-9)
En este año jubilar se cumple precisamente el 90 aniversario de la Jornada Mundial de las Misiones, promovida por la Obra Pontificia de la propagación de la Fe y aprobada por el Papa Pio XI en 1926. Por lo tanto, considero oportuno volver a recordar la sabias indicaciones de mis predecesores, los cuales establecieron que fueron destinadas a esta Obra todas las ofertas que las diócesis, parroquias, comunidades religiosas, asociaciones y movimientos eclesiales de todo el mundo pudieran recibir para auxiliar a las comunidades cristianas necesitadas y para fortalecer el anuncio del Evangelio hasta los confines de la tierra. Nos dejemos de realizar también hoy este gesto de comunión eclesial misionera. No permitamos que nuestras preocupaciones particulares encojan nuestro corazón, sino que los ensanchemos para que abarque a toda la humanidad.

Queridos hermanos de la misión.
La Palabra de Dios nos empuja nuevamente para bajar de la montaña con los pies dispuestos y con brazos fuertes para cargar nuevamente la responsabilidad pastoral misionera, y para que la misión nuestra sea una misión digna para el pueblo de Dios. Que por la Palabra de Dios, seamos capaces de discernir y de escuchar a los demás, a la comunidad y a la congregación.
Recemos por las vocaciones, para que Dios mismo nos envíe los nuevos consagrados y consagradas. Entreguemos a la presencia de Dios, nuestra formación permanente, para que Dios nos ayude con su amor eterno para poder levantar de unas caídas débiles ante El. Para que nuestra formación permanente no sea una formación encerrada por el individualismo moderno y parcial.

Hno. Juan Daton SVD
Animador Misionero