JMJ en Cracovia

agosto 19, 2016 en Noticias por Mariusz

15 de julio, cero horas, se inicia nuestro viaje hacia el viejo mundo con la bendición de nuestro querido monseñor Cristóbal Bialasick rumbo a su patria Polonia.
Luego de más de 20 horas de viaje llegamos a Poznan, antigua capital de Polonia, donde nos esperaba el hermano Cristóbal. Nos transladamos a Rokitno, al Santuario de la Virgen de la Buena Escucha, lugar plácido y acogedor, tal como un pedazo de cielo en la tierra, en donde tuvimos la estancia más hermosa de la travesía.
Al día siguiente, visitamos Zielona Gora, donde compartimos una hermosa jornada con monseñor Vladimiro, en la que participamos de varias eucaristías en las cuales se nos permitió mostrar nuestra cultura mediante la realización de cuatro danzas, moseñada, tinku, morenada y diablada. En las otras eucaristías a las que asistimos en los días posteriores, a los feligreses les gustó nuestra música y baile y nosotros nos sentimos bien acogidos por su cariño.

De la mano de los PP. José, André y Martin conocimos lugares icónicos del norte de Polonia, tales como la escultura de Cristo Rey, fortificaciones de la II guerra mundial, museos, reliquias de los primeros mártires y el simbólico Vía Crucis de Rokitno con sus 32 estaciones.
Guiados por el padre Ricardo, conocimos las poblaciones costeras del Mar Báltico y sentimos sus cálidas aguas en nuestro ser.

Días después y con un nudo en el corazón emprendimos el rumbo a la localidad de Cielcza, donde la familia y comunidad del hermano Cristóbal abrieron sus puertas haciéndonos sentir como en casa. Junto a la comunidad visitamos la Basílica de Lichen, la cual nos impresionó por su singular portento, belleza y espiritualidad. También pudimos visitar la casa de los primeros reyes, que luego pasó a ser la estancia del escritor Adam Mickiewicz.
Al despedirnos de tan acogedora comunidad, luego de unas tardes a caballo y en bicicleta, nos dirigimos a Czestochowa, al Santuario de la Virgen Morena, en donde participamos de la hora santa y pudimos comprender la importancia espiritual de la mamita de Jasna Gora en la vida e historia de Polonia.
Finalmente llegamos a Cracovia, tierra llena de historia y tradición. Las calles se llenaban poco a poco de jóvenes peregrinos llenos de vida, de todo tipo de raza y lengua, que manifestaban su fe con mucha algarabía por medio de cantos ondeando orgullosamente las banderas de sus países.
Ahí fue cuando nos dirigimos a Auschwitz y Birkenau, campos de concentración en los que hace ya poco más de 70 años miles de personas exterminadas durante el holocausto, pese al paso del tiempo, la tristeza y el dolor siguen impregnados y son palpables en el ambiente. Esos fatídicos años que duró la guerra los revivimos también en nuestro paso por el museo de la fábrica de Oskar Schindler. Ya en un ambiente de jornada mundial hicimos nuestra última escala en Wadowice, tierra natal de San Juan Pablo II, quien es muy querido en toda Polonia.

Desde ese día nos internamos en la Jornada Mundial de la Juventud, que se desarrolla en el Año Jubilar de la Misericordia “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán la misericordia” Mt 5,7.
El día miércoles el papa Francisco llega a Cracovia y es recibido por las autoridades y por una multitud de jóvenes provenientes de 186 países que escuchaban con un solo corazón cada uno de los mensajes del Santo Padre.
Surgió la frustración en algunas ocasiones porque no logramos asistir a todos los mensajes ya que todo se encontraba totalmente lleno y se hallaban cerradas las calles varias cuadras a la redonda. Pero también tuvimos la satisfacción en varias oportunidades de escuchar el mensaje del Papa y también de verle pasar.
Casi dos millones de jóvenes compartían su fe y oraban juntos durante la jornada, y fue en el Vía Crucis, al revivir la pasión y muerte de nuestro Señor, que se quebraron muchos corazones y se fortaleció la fe.
La peregrinación y vigilia al campo de la misericordia, motivaron a una profunda reflexión sobre nuestras vidas, sobre nuestras obras y compromiso cristiano. Fueron momento que nos permitieron poder trazar metas y objetivos personales en nuestro caminar.

En medio de manifestaciones de alegría y reflexión transcurrió la vigilia y llegó la hora de la misa de clausura presidida por el Santo Padre. Al escuchar la homilía sobre Zaqueo, más de uno nos sentimos identificados con las virtudes y debilidades de este personaje. No existen palabras que logren describir la emoción y el sentimiento durante el transcurso de la eucaristía y sobretodo al oír la voz del papa en esas horas de comunión.
Hasta que nos volvamos a encontrar en el 2019 en la próxima jornada en Panamá, el papa Francisco nos deja su mensaje: “Dios nos ama tal como somos, y no hay pecado, defecto o error que lo haga cambiar de idea, nadie es insignificante, tú eres importante… No se desanimen, con su sonrisa y sus brazos abiertos prediquen la esperanza y son una bendición para la familia humana… que el Evangelio sea tuyo y se convierta en tu guía en el camino de tu vida” y también una misión: “Tengan el coraje de anunciar el Evangelio…”

Moreamay Morando y Hno. Cristobal Walendowski SVD