VIII Encuentro de Formadores SVD

octubre 25, 2016 en Noticias por Mariusz

VIII Encuentro de Formadores SVD
zona PANAM del 20 al 28 de sept. 2016
Santa Cruz de la Sierra
Bolivia

“Vida consagrada y sociedad líquida: impacto en el proceso formativo”

Un compartir acerca del encuentro.

Desde el día domingo, los PP. Adrián y Venancio se encargaron de recibir en el aeropuerto a los cohermanos que fueron llegando, como también ayudaron Don Juan y Josimar. El día lunes todos estuvimos alojados repartidos tanto en la casa distrital como en la casa de formación, ya a partir del día martes 20 nos trasladamos a la casa de retiros “Casa Nazaret”. Al principio del encuentro en total éramos 26 cohermanos, días después regresa al Paraguay el P. Stany Lobo, luego Joca a Brasil y Josimar a San Ignacio, y luego Yves a Laja.

Estos días, Adrián y yo estuvimos encargados de la logística del encuentro, es decir pendientes de todo lo necesario para que todo fluya sin ningún inconveniente: casa, ambiente, refrigerios, paseo y otros. El encuentro se llevó a cabo bien, el día de paseo fue una ocasión para conocer algo propio de Santa Cruz, como su gastronomía en “la casa del camba”. El día anterior los cohermanos decidieron tomar el transporte público para ir al centro de la ciudad, allí muchos compraron artesanías y otras cosas, fue una tarde interesante para muchos de nosotros.

El tema central formativo tocado en este encuentro fue muy iluminador, aquí comparto algo de la charla impartida por el P. Stany Lobo (India) provincial del Paraguay:
P. Stany Lobo: El tema de la sociedad líquida – formación a la vida consagrada, la vida consagrada supone la vocación: Dios llama y el hombre responde, pero ¿cómo responde? Una vida consagrada pre-supone una forma de vida estable según el estilo de Jesús por medio de los consejos evangélicos, la vida religiosa es vida en comunidad según el carisma de cada comunidad religiosa, y todo en función del Reino.

El término “sociedad líquida” fue acuñado por el sociólogo de la post-modernidad Zygmund Bauman. Esto nace de una ética humanista, que focaliza la subjetividad-individualización, lo que también significa la privatización de la vida. La modernidad impone hoy todo lo que se opone a lo sólido: leyes, familia, políticas, tratados económicos, instituciones. Se impone lo efímero-líquido, lo mudable. No hace falta ser consistente.
La “sociedad líquida” se caracteriza por un proceso constante de desregularización, como una emancipación de jerarquías. Es tener éxito al precio de que logre una perpetua insatisfacción de los consumidores, es lo llamado neo-liberalismo que promulga la igualdad y libertad, soy dueño y artífice de mi propio destino, es la relativización de lo absoluto; esto produce triunfadores egoístas.

Tendencias de esta fase líquida: fragilidad, indeterminación, permanencia en lo efímero, es la individualización. Lo que trae consigo una falta de diálogo como consecuencia de la individualización, se fabrica un mundo virtual cercano pero distante con los que están a nuestro lado.
Todo esto incide en la persona: en esta sociedad líquida se tiene problemas con la sexualidad, el cual es un tema denso y delicado, es un universo complejo, engloba todo el ser. Existe un número reducido de personas que son asexuales, los comunes son los heterosexuales, los homosexuales y otros. Los asexuales no son impotentes, ni frustrados, ellos están contentos con lo que son.

El problema actual es lo “psico- afectivo sexual” en la Congregación y por ende en la casa de formación ya que el ambiente cultural afecta a la casa de formación. La Provincia de Chicago ya lleva trabajando mucho en este campo y han avanzado bastante según lo compartido en este encuentro.
Hoy el contexto tiende a relativizar todo – “licuar”, todo está permitido, entonces surge la pregunta ¿cómo orientar para la vida consagrada en este contexto? La posmodernidad tiende a licuar los valores, los sistemas estables, las instituciones como la Iglesia, y se lo hace de una manera casi imperceptible pero constante, el objetivo es hacer todo fácil y superficial.

La castidad consagrada va a un nivel profundo de la vida, para una entrega total al Reino que es la vida plena, pero esto no quita el saber amar y ser amados. La sexualidad nos lleva al deseo de consumarnos en aquello que está más allá de nosotros.
La persona madura sexualmente: tiene conciencia personal, comodidad corporal, tiene participación constante en las relaciones personales cercanas, sabe tomar decisiones y es responsable, es consciente de sus heridas y traumas para buscar soluciones a las mismas. Cuando no se maneja bien esto se busca la compensación como escape, con las consecuencias negativas que trae consigo.

Un formador debe ser: acogedor, transparente, no rígido, facilitador para la experiencia de Dios, es equilibrado, tiene una visión clara acerca de la castidad, tiene confidencialidad, es humanamente maduro, habla de la sexualidad de manera clara con cada formando, consuela en vez de regañar, sabe ganarse la confianza, quita la amenaza por lo compartido en el campo sexual. Se debe tener claro el rol de formador y director espiritual. Un director espiritual no puede revelar lo compartido con el formador, eso es algo muy aparte.

¿Cómo dar expresión a la sexualidad como un hombre célibe? Una respuesta puede ser el asumir clara y concreta su masculinidad, la cual se manifiesta en cada varón concreto y no tener miedos o vergüenzas respecto a ello, como varón participa de la acción creadora de Dios, por lo tanto cada varón debe tener claro este aspecto creativo que lleva en su ser y que se expresa en crear, dar vida, ser padre espiritual en este caso…

Con este encuentro se deja inaugurado el Año Vocacional SVD. En la zona PANAM se debe insistir en la vocación del hermano, hay que trabajar mucho con los laicos, todavía somos muy clericales. Hay que usar todos los medios a nuestro alcance para llevar adelante las actividades en este año vocacional.

Bueno esto es, a groso modo, lo que comparto de este VIII encuentro de Formadores de la Zona PANAM SVD.

P. Fernando Montero SVD