El baile, el canto, la música instrumental fueron y son las herramientas de evangelización.
A muchas personas, no se podría llegar con el Evangelio, si para esto no se utilizaba su cultura musical. A la gente hay que comunicarse en su idioma. Este lenguaje, también la música, es diferente en cada país y en todos los continentes. El misionero sabio percibe esta diferencia y es capaz de utilizarla. Así ha sucedido en casi todas partes, un ejemplo es en el mundo andino. No debe escandalizar el baile durante la liturgia, el gospel, el jazz, el reggae o música local utilizada en la liturgia. Estos conducen a Dios.
(P. Piotr Nawrot SVD)


La relativamente larga historia de la música barroca misionera era conocida sólo a aquellos que se interesan en la historia de la misión en América Latina. La situación ha cambiado gracias a la película «La Misión» de Roland Joffé de 1986. El guión y la música para esta película se basan en descripciones históricas dejadas por los misioneros y cronistas jesuitas. El director muy hermoso ha mostrado a los Indígenas, cantando y tocando. La película ha suscitado el interés por las misiones jesuíticas.
Cuando Ennio Morricone creaba la maravillosa música para esta película, basaba sólo en las descripciones de la música realizada en las reducciones jesuíticas en Paraguay, sin acceso a disposición de cualquier partitura. Muy pocos de estos registros se descubrieron sólo unos pocos años más tarde en los archivos en Bolivia. De su elaboración en los años noventa del siglo pasado, se ocupó el P. Piotr Nawrot SVD, que continúa su investigación hasta hoy.


Una gran sorpresa resultó que en las reducciones de Chiquitanía y Moxos, muy poco conocidas en Bolivia, sobrevivieron varios miles de manuscritos de música desde el siglo XVIII, realizadas por los Indígenas en pueblos de misiones. Por el contrario, no se encontró ninguna de las partituras de las famosas reducciones de Paraguay. Por lo tanto, una gran sorpresa fue encontrar por el P. Piotr Nawrot SVD en los archivos de Bolivia las partituras musicales destinadas para las necesidades de la obra de evangelización entre los Indígenas Guaraní en Paraguay. Pues bien, las primeras reducciones en Paraguay fueron formadas en la segunda década del siglo XVII, mientras el primer pueblo de la misión en Chiquitanía fue fundado en 1691. Las nuevas reducciones jesuíticas de Bolivia eran como la continuación de la misión en Paraguay. De ahí los métodos misioneros, incluyendo la referencia al arte y la música como medio de evangelización de los Indígenas, eran obvios. La tradición jesuítica de la música y el canto en Paraguay, conocida en la citada película «La Misión», fue también muy viva en las misiones jesuíticas fuera de Paraguay, de que se ocupaban los misioneros. Utilizaban la tradición musical que se inició en las misiones del Paraguay, pero tuvieron que adaptarla a las necesidades de la misión entre los Chiquitanos, que utilizaron idiomas distintas que los Indígenas en Paraguay.


Después de la expulsión de los Jesuitas de estos países en la segunda mitad del siglo XVIII, las reducciones fueron cerradas, los Indígenas volvieron a su vida anterior, pero la fe, el arte y la música se conservaron en sus corazones, hasta los años ochenta del siglo XX. Durante este tiempo el P. Piotr Nawrot SVD estudiaba la musicología en la Universidad Católica de Washington EE.UU., y estaba buscando un tema para su tesis doctoral. La pasión por la música acompañaba al P. Piotr desde su niñez. En su adolescencia cantaba en el coro de chicos en Poznan en Polonia y tomaba clases de tocar instrumentos en la escuela de música. Una noticia de prensa sobre los manuscritos en Bolivia llamó su atención y decidió profundizar este tema. En primer lugar fue a los archivos en Concepción, pero los resultados no fueron prometedores. Cientos de pedazos de papel, sucios y dañados, no lo llenaron del optimismo. Sólo las visitas en las antiguas reducciones dieron frutos, que incluso superaron las expectativas del explorador. Los manuscritos guardados en malas condiciones, que requerían una enorme cantidad de trabajo y mucha paciencia, cuales la restauración llevó mucho tiempo.


Muy bien estimado el doctorado con la prestigiosa beca de Guggenheim resultó ser un pase para un estudio adicional. De esta base surgió, una gran colección protegidos y limpiados manuscritos. La siguiente tarea fue catalogarlos y poner a disposición de todo el mundo. Estos logros y las clases en muchas universidades de todo el mundo, contribuyeron al hecho de que el término «la música de barroco misional» se hizo ampliamente conocida.


La tradición de expresar y de vivir la fe en el plano de la música y el canto ha sobrevivido hasta hoy, está vivo y multicolor. Se puede sentir, ver y escucharlo durante las siguientes ediciones del Festival Internacional del Renacimiento y el Barroco de América «Misiones de Chiquitos», cual hace 20 años comenzó y todavía continúa P. Piotr Nawrot SVD. Se lleva a cabo cada dos años en los departamentos orientales de Bolivia. Durante este tiempo se realiza más de 100 conciertos en diferentes lugares, que reúnen a muchos miles de espectadores.


P. Tomasz Szyszka SVD